Аннотация:A pesar de la difícil situación económica por la que estaban atravesando, los territorios de la Corona de Aragón experimentaron un inesperado auge constructivo entre finales del siglo XIV y los primeros años de la centuria siguiente. Además, en este periodo se difundió la técnica de las bóvedas tabicadas, se aplicaron importantes innovaciones en lo que respecta a la geometría de los sistemas de abovedamiento, se rescató la técnica del yeso estructural, y se construyeron tipos sumamente característicos, como las torres campanario de planta octogonal o los cimborrios; unas técnicas y unas tipologías que se pusieron al servicio de intenciones muy diversas, desde el espíritu imperial heredado de Federico II Hohenstaufen, hasta el deseo por recuperar la Antigüedad bíblica o mosaica, que llevaría a realizar auténticas paráfrasis del Templo de Salomón, como la capilla de San Miguel de la Seo de Zaragoza, o a seguir levantando estructuras con mayor valor simbólico que funcional —como los propios cimborrios— a modo de sinécdoque del edificio jerosolimitano.