Аннотация:La producción científica sobre los cabildos eclesiásticos de Filipinas es, a día de hoy, claramente insuficiente, sobre todo si se compara con otras partes del imperio español. Como cuerpos colegiados, los cabildos eran un reflejo del interés de los criollos y beneméritos de Manila por incrementar su influencia a través del ascenso de sus miembros en la carrera eclesiástica. Este artículo se centra en el primer período del gobierno de Miguel de Poblete (1653-1663), octavo arzobispo de Manila (1649-1667), que destaca por su voluntad en promocionar el clero diocesano –o secular– en detrimento de las órdenes religiosas, que tradicionalmente habían ejercido su hegemonía en el archipiélago. A partir de un enfoque micro-político basado en el estudio de fuentes primarias y de la historiografía coetánea y posterior, en este estudio se muestra la importancia de los vínculos personales de amistad, patronazgo y parentesco en la constitución de la familia política del arzobispo Poblete, especialmente a través de la concesión de capellanías de misas, curatos y prebendas.